BLOG DE LA CABRA VERDE

¿Por qué me sobran tantísimos kilos?

Para la inmensa mayor parte de la población…

«…porque tengo problemas hormonales»: NO.

«…porque tengo alteraciones emocionales»: NO.

«…porque mi genética es así»: NO.

«…porque me gusta mucho comer»: NO.

«…porque soy débil y no tengo fuerza de voluntad»: NO.

«…porque la obesidad es una enfermedad que me ha llegado como otra cualquiera»: NO.

Te sobran tantos kilos porque has abusado durante mucho tiempo de los productos hiperpalatables. Estos son procesados por la industria alimentaria y suelen poseer una alta carga calórica.

Por eso, aunque debamos aceptar la obesidad como una “enfermedad”, eso no implica que nos haya caído del cielo, que no tengamos responsabilidad sobre ella o que no podamos hacer nada por mejorarla. El cáncer de pulmón que sufre el fumador como consecuencia de las sustancias tóxicas presentes en el tabaco también es una enfermedad, pero eso no quita que sea el resultado directo de otra cosa: la conducta de fumar cigarrillos. La mayor parte de los kilos que te sobran proceden de tu conducta, de tus decisiones. Lo preocupante es que la sociedad está construyendo un relato compartido que intenta demoler esta innegable realidad.

Aunque todo este proceso pueda ser explicado con muchas más profundidad, vamos a exponerlo de una manera muy sencilla.

El cerebro tiene la tendencia a elegir los alimentos más sabrosos. Es decir, ante la sensación de hambre, preferirá un buen puñado de nueces a unas cuantas hojas de lechuga (es una herramienta de altísimo valor evolutivo). Lo sabe todo el mundo. Eso que sentimos al comer y que nos genera una experiencia más o menos placentera es lo que se conoce como «palatabilidad». Así, siempre escogeremos las opciones más palatables que tengamos a nuestro alcance. Desde hace unas décadas, la industria de la alimentación ha diseñado productos de laboratorio con un índice de palatabilidad extremadamente elevado: los «hiperpalatables». El consumo repetido de estos productos produce varios efectos nocivos:

  1. Que la comida de toda la vida no hiperpalatable no te sepa a nada, por lo que la sacarás de tu menú, aumentando el consumo de los hiperpalatables. Esto aumentará la entrada de kilocalorías totales diarias.
  2. Que tu cuerpo emita más hambre de la normal: más intensa y más veces al día. Esto también aumentará la entrada de kilocalorías totales diarias.
  3. Al aumentar tanto la ingesta de kilocalorías diarias por los dos primeros puntos, tu cuerpo almacenará grandes cantidades de materia grasa. Con el tiempo, el cuerpo tendrá más facilidad para rellenar estos depósitos de grasa.
  4. Que tu cerebro se enganche a los hiperpalatables, haciendo que lo pases muy mal si intentas dejar de comerlos. Este malestar se confunde con el hambre emocional.

Una vez que ha ocurrido esto… ¿está todo perdido? No, en gran medida son procesos reversibles. Veámoslo:

  1. Si dejas de tomar durante un tiempo los hiperpalatables, tu sistema sensorial volverá a disfrutar de la comida con palatabilidad natural. Esto requiere de un sacrificio temporal. Como efecto secundario, meterás menos kilocalorías diarias.
  2. Si dejas de ingerir los hiperpalatables, el hambre volverá a su estado anterior o… a un nivel muy cercano. Esto también supondrá una reducción en la cantidad de kilocalorías diarias.
  3. Al dejar los hiperpalatables, se reducirá parte de esa facilidad para almacenar grasas. Por otra parte, al reducir tan drásticamente las kilocalorías diarias, eso ya no será un gran problema.
  4. Con el tiempo, dejarás de sentirte mal al no ingerir diariamente los hiperpalatables. Los podrás consumir esporádicamente cuando la situación invite a ello.

Por lo tanto, nadie debería considerarse un caso perdido. Siempre podemos hacer algo para alcanzar una mejor versión de uno mismo. Independientemente de que tengas la menopausia, estrés laboral o problemas personales, hay algo que puedes cambiar y que está al alcance de tu mano. No es cuestión de alcanzar un cuerpo fitness, sino de conseguir un mejor estado de salud y mayor funcionalidad y, si para ti es importante, otra figura frente al espejo.

Ya sabes, es posible salir de la trampa de los hiperpalatables. El problema radica en que una parte de la población padece una adicción a estos productos. Por ello, se deberá transitar por un proceso que te permita salir de ella: eso te exigirá mucho esfuerzo y un alto grado de compromiso. ¿Estás decido o seguirás pensando que es algo que no depende de ti?

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